Coccyx, parte II

Aún consternado -como cualquiera en estaría en tal situación- pero más calmo, decidió dejar de mirarse a sí mismo en el espejo del techo y se sentó de su lado de la cama. Volviendo a mirar al techo pensó "¿telo?, ¿qué hago en un telo?", entonces el teléfono comenzó a sonar, como si nada lo atendió:
James: ¿diga?
P: buen día, con el quiropráctico, ¿no?, ¿James es su nombre?
James: ¿James? ... ¿Quiropráctico? ... -fue entonces que "le cayó la ficha", en un condensado segundo su mente se llenó de incógnitas- ¿James? ¿Es ese mi nombre? ¿Soy.. Quiropráctico? ¿Donde estoy? ¿Por qué no me reconocí en el espejo del techo? ¿Cómo.. Cómo se que éste es mi lado de la cama?
P: *tuu-tuu-tuu*
Colgando el teléfono y levantándose, cada vez entendía menos la situación, comenzó a recorrer el lugar, verificando no reconocer su cara en los espejos, y encontrar dicha cara en numerosas fotos, fotos que no recuerda dónde o cuando le hayan sacado, junto a gente, también desconocida. Un comedor, una mesa, sobre ella un diario con su titular "Ausencia de Recuerdos Continúa - La pandemia de amnesia esporádica sigue desconcertando a los científicos". De repente, más dudas: "¿Puedo leer? ¿No recuerdo mi nombre, mi familia, ni donde estoy, pero puedo leer? También se hablar y caminar, y una pandemia de amnesia.. Eso es lo que tengo.. Médico, necesito un médico.

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